El mundo está viviendo una transformación sin precedentes en su matriz energética.
En 2025, la inversión global en energía superó los 3,3 billones de dólares, marcando un hito histórico.
Dos tercios de este capital, equivalentes a 2,2 billones de dólares, se destinaron a tecnologías limpias.
Esta cifra duplica el gasto en combustibles fósiles, señalando una transición imparable hacia un futuro sostenible.
Prioriza la seguridad energética, la resiliencia tecnológica y la innovación sobre viejos paradigmas.
Las energías renovables alcanzaron el 46,2% de la capacidad instalada global en 2024.
Esto las equipara casi por completo a los combustibles fósiles, que representaron el 47,3%.
La electricidad renovable creció un 5,6% en 2023, alcanzando 8.928 TWh.
La solar y eólica dominan este panorama con un 97,5% de adiciones netas en capacidad.
La Agencia Internacional de la Energía proyecta un aumento del 75% en la capacidad renovable global entre 2022 y 2027.
Esto evidencia una competitividad superior en costes, estabilidad y beneficios ambientales.
Latinoamérica emerge como un epicentro de crecimiento renovable y almacenamiento.
Esto se debe a su descarbonización acelerada, recursos naturales abundantes y reformas regulatorias.
Países como Colombia, México, Chile y Perú lideran esta ola de inversión.
El financiamiento está en auge, especialmente para proyectos solares con almacenamiento.
En 2026, se espera una diversificación hacia PPAs financieros y baterías independientes.
España muestra un crecimiento significativo en energía eólica y solar fotovoltaica.
La eólica representó el 21,9% de la generación en 2020, mientras que la solar FV alcanzó el 6,1%.
Sin embargo, enfrenta riesgos como un 7% de pérdida de rentabilidad por curtamiento en 2026.
El plan EDP 2026-28 incluye una inversión bruta de aproximadamente 12.000 millones de euros.
El programa MITECO RENOCOGEN en España utiliza fondos NextGenEU para sustituir fósiles.
Con 50 millones de euros, apoya proyectos en cogeneración y residuos con energías limpias.
La primera convocatoria asignó 46,8 millones de euros a 16 instalaciones, generando 142,5 MW.
Esto contribuye a los objetivos de descarbonización del PNIEC 2030, creando empleo y reduciendo CO2.
Las innovaciones están impulsando la eficiencia y adopción de energías alternativas.
El almacenamiento en baterías es crucial para manejar la intermitencia de fuentes como solar y eólica.
Los PPAs financieros y virtuales permiten mayor flexibilidad y seguridad en la inversión.
Estas innovaciones reducen costes y mejoran la resiliencia del sistema energético.
Son esenciales para garantizar un suministro estable y limpio.
La transición energética enfrenta desafíos significativos que requieren atención inmediata.
La incertidumbre regulatoria, especialmente en precios y vertimientos, puede frenar la inversión.
La gestión de la red eléctrica es crítica para evitar problemas como el curtamiento.
A pesar de esto, las oportunidades superan los obstáculos.
Las energías renovables ofrecen crecimiento sostenible y competitividad económica.
Crean empleo, reducen emisiones y son más baratas que los combustibles fósiles antiguos.
Declaraciones como la de António Guterres refuerzan que esta transición es imparable.
Invertir en energías limpias es apostar por un mañana más seguro y próspero.
La revolución de las energías alternativas no es solo una tendencia, es una realidad.
Con inversiones masivas y crecimiento acelerado, el cambio hacia fuentes limpias es irreversible.
Desde Latinoamérica hasta Europa, los proyectos innovadores están dando forma a un nuevo paradigma.
Los retos existen, pero con determinación y colaboración, se pueden superar.
Invertir en este sector significa contribuir a un planeta más saludable.
Es una oportunidad para generar riqueza mientras se protege el medio ambiente.
El mañana sostenible está aquí, y depende de nuestras decisiones hoy.
Únete a esta revolución y sé parte del cambio hacia un futuro energético brillante.
Referencias