En los primeros nueve meses de 2025, la inversión en startups españolas ha experimentado un vuelco que combina optimismo y cautela. Los datos revelan un entorno donde el entusiasmo por la innovación se enfrenta a desafíos macroeconómicos y a la necesidad de mayor madurez.
Con un contexto que va desde picos de récord hasta ajustes de mercado, se dibuja un escenario de alto riesgo y alta recompensa que invita a fundadores e inversores a replantear estrategias.
El año 2025 muestra un avance significativo con volumen total invertido alcanzó 2.606 millones de euros, un 15% más que en 2024. Esta cifra ya supera el 82% de la inversión total de todo 2024, que fue de unos 3.170M€ implícitos.
Se han registrado 288 rondas de financiación, un crecimiento del 9% interanual, con un importe medio de 10,6M€ (+7%) y una mediana de 2,3M€ (+53%). Estos datos remiten a un ecosistema que crece en tamaño y ambición.
Aunque la cifra global deslumbra, las rondas de pre-seed y seed han caído un 19%, reflejando la preferencia actual de los inversores por etapas más consolidadas. Muchos proyectos en fase temprana permanecen invisibles por no publicar sus operaciones.
Este entorno sitúa al 25% de las startups con un riesgo de cierre de medio-alto, pese a que el 75% presenta un nivel de riesgo bajo o medio-bajo.
Por contraste, las fases maduras atraen un interés creciente. La serie C crecimientos de volumen del 77% y un alza del 60% en operaciones muestran cómo los inversores buscan proyectos con tracción demostrada.
En esta etapa, el importe promedio por ronda supera los 20M€, abriendo la puerta a retornos potenciales muy superiores tras una exit o salida a bolsa.
Ejemplos como Multiverse, TravelPerk y Splice Bio, junto a la ronda de Lingokids de más de 100M€ en el tercer trimestre, ilustran el poder de las scale-ups españolas para captar capital global.
El capital de riesgo gana terreno con fondos venture capital lideran con 71% de las operaciones. En el tercer trimestre de 2025, los VC participaron en 75 rondas, un alza del 97% respecto al mismo periodo del año anterior.
Además, el capital mixto nacional e internacional se triplica, alcanzando 1.261M€, casi la mitad del total, mientras el capital exclusivamente extranjero desciende un 34%.
Los fondos públicos y corporate VC también juegan un rol relevante, con 83 y 71 operaciones respectivamente, y 11 vehículos del Fond-ICO Global movilizando hasta 850M€ de Next Generation EU.
El software domina con 527M€ en 42 operaciones, impulsado por la explosión de la inteligencia artificial y el deeptech. Otras áreas en crecimiento son comunicaciones (+34,17%) y servicios empresariales (+26,33%).
El ecosistema se concentra en Barcelona como líder absoluto en número de operaciones y volumen captado, seguido por Madrid, consolidando así a Cataluña como foco principal de innovación en España.
Algunos hitos recientes ilustran el potencial de las inversiones:
Estos ejemplos demuestran cómo el enfoque en proyectos escalables puede traducirse en retornos extraordinarios para los inversores que apuestan por la fase avanzada.
Para quienes lideran startups, navegar este entorno exige un plan robusto. Algunas claves:
Cada una de estas acciones incrementa la probabilidad de acceder a capital en fases avanzadas y de atraer inversores estratégicos.
Las previsiones para el cierre de 2025 oscilan entre una ligera caída del 11% o un crecimiento del 18% en tecnología, pero el consenso apunta a un ecosistema más maduro, sólido y resiliente.
Con más de 5.315 startups creadas entre 2019 y 2024, un ecosistema valorado en más de 110.000M€ y un aumento del 15% en exits, España demuestra su capacidad para atraer talento, capital y oportunidades globales.
En definitiva, el momento actual de alto riesgo temprano y alta recompensa madura plantea un desafío emocionante. Requiere estrategia, agilidad y visión a largo plazo, pero ofrece la posibilidad de convertir el riesgo en la mayor de las recompensas.
Ahora es el momento de lanzar proyectos con ambición, captar la atención internacional y forjar nuevos líderes tecnológicos desde España.
Referencias