En los últimos años, las remesas han experimentado un crecimiento exponencial en América Latina, superando el promedio global y transformando las economías de la región.
Este flujo de dinero, enviado por migrantes a sus familias, no solo sostiene hogares sino que impulsa la inclusión financiera en comunidades desatendidas.
Sin embargo, el dominio del efectivo y los altos costos han frenado su potencial, hasta ahora.
Las remesas internacionales formales crecieron a una TCAC del 4% globalmente en la última década.
En 2022, sumaron US$ 831 mil millones a nivel mundial, con América Latina contribuyendo significativamente.
Para la región, las remesas alcanzaron US$ 146 mil millones en 2022, un aumento de 25 veces en 30 años.
Este crecimiento ha sido impulsado por factores como la migración y la necesidad económica.
Estas cifras subrayan la importancia crítica de este flujo financiero.
A pesar del crecimiento, los métodos tradicionales enfrentan obstáculos significativos.
El costo promedio de enviar remesas es del 6,3% globalmente, lejos del objetivo del 3%.
En algunos corredores, las tarifas pueden llegar al 25,2%, mientras que otros tienen costos de solo 3,4%.
Esto genera desigualdad y limita el acceso para muchas familias.
Estos problemas han creado una brecha financiera que necesita ser abordada.
Las criptomonedas, especialmente las stablecoins, están emergiendo como una solución disruptiva.
Stablecoins como USDT y USDC ofrecen transferencias instantáneas y de bajo costo.
En Latinoamérica, representan aproximadamente el 90% de las transacciones en exchanges.
Este cambio está transformando el panorama financiero y reduciendo barreras.
La adopción de estas tecnologías promete un futuro más eficiente.
Estas ventajas están atrayendo a más usuarios e instituciones.
Plataformas como Bitso han capturado más del 10% del mercado de remesas EE.UU.-México.
Félix Pago utiliza stablecoins para reducir tarifas en un 40% y opera a través de WhatsApp.
Esto demuestra que la tecnología puede ser accesible incluso sin conocimiento criptográfico.
Estos casos inspiran confianza y muestran el camino hacia la innovación.
La adopción de criptomonedas promueve la inclusión financiera en comunidades marginadas.
Billeteras digitales de empresas como MercadoLibre y Nubank están impulsando la adopción masiva.
Esto empodera a migrantes y sus familias, resolviendo problemas reales de acceso.
Como señala Fabián Delgado, "Cripto resuelve problemas reales, empodera desatendidos".
Esta visión está impulsando un cambio profundo en la región.
Para 2026, se espera que las remesas digitales representen el 61% del mercado global.
Las criptomonedas se volverán más reguladas, institucionales y prácticas.
Esto marcará un reinicio en el sector criptográfico, enfocado en la adopción real.
Estas tendencias indican un futuro más integrado y sostenible.
Inflación e inestabilidad política son impulsores clave de la migración y la adopción de cripto.
La maduración regulatoria es crucial para un crecimiento sostenible y seguro.
Superar estos desafíos requiere colaboración entre gobiernos, empresas y comunidades.
Con esfuerzo conjunto, se puede construir un sistema financiero más inclusivo.
El futuro de las remesas está intrínsecamente ligado a las criptomonedas y la inclusión financiera.
Al aprovechar tecnologías como blockchain, podemos crear un sistema más justo y eficiente.
Este viaje hacia la prosperidad compartida ya ha comenzado, transformando vidas en América Latina y más allá.
Referencias